Me recuesto en la cama de mi padres, mi papá se encuentra en ella viendo LA PLAYA, yo me cómo un yoghurt de piña con avena y veo las imágenes que transmite la "pantalla plana". En eso llega mi mamá algo apurada, no entiendo porqué, recién son las 17:36, para su fiesta falta todavía media hora para la mía aún más.
-Levántate. Nos tenemos que ir. Me dice.
-¿Por qué? pregunta mi papá más interesado que yo.
-Porque llamaron de la casa de la Kathy. Que la cuestión no empezaba a las seis, es ahora mismo.
-Pero mamá, yo me voy en micro ¿te acuerdas?. Le digo confundida.
-No, ahora te vienes con nosotras, yo te paso a dejar.
-Pero mamá que lata. Me amurro.
-Lata para mí será. Me responde algo desconcertada.
Estoy esperando en el auto, estacionado al frente de lacasa de la Kathy, a que pase la hora y que mi mamá me lleve a mi ex-colegio luego. Me aburro y el calor me mata lentamente, lo bueno es que tengo el mp3 y después de un rato recuerdo que mi mamá me dejó las llaves, es entonces cuando enciendo el aire acondicionado. Mi salvación de perecer como huevo frito.
-¿Esos son?. Digo con nerviosismo dirigiéndome a mi mamá.
-Yo creo. Me responde. Me despido de ella y desciendo del auto.
Estuvimos dando vueltas por maipú, mi mamá y yo, por el lapsus de unos 10 minutos, que se notaron cuando hice mi llegada al ex-establecimiento -solitario en un día de verano como lo era-. Estábamos pérdidas, yo le reprochaba a mi mamá el hecho de no haber preguntado en la fiesta de la Olga como salir a la calle Simón Bolivar, que era nuestro destino, y tampoco haberlo hecho mientras rodeábamos la Av. Pajaritos.
18:45 marcaba el reloj digital de SsanYong cuando mi mamá salió de la fiesta de mi hermana. 19:01 cuando yo hago abandono del auto y me enfrento a mis ex-compañeros. De lejos trato de reconocerlos, veo al Felipe Zuñiga y a puras minas que no caxo a la primera, solo cuando ya he cruzado la calle y saludo las logro distinguir. Son la Simone Caburllanca, la Fernanda, la Daniela Uren y la Paloma Villena.
Apenas me deje ver, saliendo por detrás del auto, en dirección hacia ellos, el Felipe pega un grito con mi nombre, sin mencionar mi apellido. Gracias. Pensé. Porque aquella semana había tenido demasiadas complicaciones con mi apellido.
Se nos pasaron cuatro micros antes de poder tomar la I03 que nos llevaría a la plaza. Fueron otras dos I03 y un par de I10 las que hicieron caso omiso a nuestros intentos por hacerlas detener. Fue ahí entonces cuando las minas decidimos mandar, a mi lado estaban la Loreto y la María Jesús, que gracias a mi entusiasmo por el viaje en micro decidieron acompañarme ya que tampoco les parecía de lo mejor subirse en una auto atochado de gente, y les dijimos que nosotras haríamos parar la micro, ellos rieron en tono burlesco e incrédulo. Les ordenamos mantenerse atrás. La micro frenó justo enfrente de nosotras, que ni siquiera debimos movernos para abordarla, justo detrás sentí la presencia de la manga de hombres que, sorpresivamente para la gente del bus, nos acompañaban y pedían clemencia al chofer que no de buena gana los vio desfilar a todos camino al pasillo, ahora atochado por todos nosotros.
En la seudo-reunión-carrete eramos más de veinte, que abusamos de nuestra memoria para contar las anécdotas guardadas por la mente de la mayoría y que después de años sacaríamos a la luz en una especie de catarsis colectiva.
Los demás que de pajeros no quisieron ver ninguna micro, más, por el resto del día se fueron en el auto del Felix que llegó luego de unos diez minutos de mi arribo formal. Naturalmente, llegaron antes al edificio CENTENARIO que nosotros, los transantiaguinos y un santa-cruziano infiltrado. Como era, relativamente, temprano a nuestra llegada al establecimiento ubicado en Avda. PAJARITOS con, como imaginarlo, ¡la calle CENTENARIO!. Salude al dueño de casa como todos, era el Marchant, Ignacio -ahora Nacho- Marchant, muy diferente, aunque mirándolo, más que pensándolo, bien solo el pelo era lo que lo distinguía del Nacho de mis recuerdos.
Distinto fue con el Andrés, a quién luego de verlo en el cumple de la Loreto hace años -creo-, ya nos habíamos comunicado más de un par de veces por msn -algo extraño en mí. Para mí y para casi todos los que me conocen- y nos telefoneamos veces contadas. Nos intercambiamos FLICKRS y fue así como a la hora de saludarlo en las afueras del colegio SAN ANDRÉS no dudé en saludarlo con todo mi entusiasmo y sin una gota de vergüenza. A los demás ni por !"·$%&/ los había vuelto a ver, y en verdad si hubieron cambios físicos que lograron impresionarme -algo extremadamente difícil en mí, de verás- como podrían haber impresionado a cualquiera que no hubiese visto a las personas que tenía en frente por un lapso algo menor a cinco años como mínimo.
-Bailando con Jim Morrison. Le dije al Andrés cuando bailamos juntos una música que ambos compartimos como no deseada, pero que en ciertos momentos sirve como DIVERTIMENTO. Él en todo caso no me escuchó, ya que la música gozaba de un volumen tan elevado como al que yo solo sería capaz de escuchar a los ARCTIC MONKEYS en mi pieza y sin nadie al interior de la casa.
SI SE ESPERAN PODRÁN LEER LO QUE VIENE, SI LES LATEA NO LO LEAN.
4 comments:
hoola
gracias por pasarte por mi blog
y tantas flores ^^
como lo econtraste y descubriste??
saludos
MUERO POr La Segunda Parte ;D... Espero COn Ansias.... No Sabia QUe Me Habias DIcho.. Jim Morrison xDD! Saludos AMiga Mia :P
gracias por siempre estar leyendo :)
pero tu mail o algo asi profaa xD
Hola, niña!!!!
cómo está la sucesora de Alberto Fuguet????? :) Siempre un placer pasar por aquí.
Arianna
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