
El sol nace otra vez. Todo vuelve a comenzar. Percibo como me impregno rápidamente de él. Me muevo al compás de siempre, chocando en las olas, pero sin resonar. Me gustaría caer de ese acantilado, aunque siempre digo lo mismo. Fijo; ahora, mi vista en la cima y veo como todo se destruye, y se mezcla con la Tierra.
Si fuera ese árbol ya no me preocuparía, soltaría mis raíces y ya no quedaría tiempo muerto en mi conciencia. Así botaría mis hojas, pasaría tiempo inventando nuevas. Luego de tanto esperar sería por fin un ser alegre, cambiante.
Por último dedicaría mis horas a escuchar ese ruido, ahora inaudible, provocado por el nuevo mar alejado de mí. Sería distinto cuando vinieses a visitarme, por ahora lo único que cambia son las rocas y su tiempo, son los árboles y su tiempo, soy yo sin mi tiempo.
daniww
1 comment:
hola
si subiste entrada imagino fue en la casa de la barbara a menos que la maravillosidad de la tecnología haya vuelto a tí. Notable la foto (que desprestigiada esta la palabra notable, pero no pienso dejar de decirla por eso), nos vemos por ahi. Preguntaste si puedes el viernes?
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