Hace como diez días no te conocía.

Thursday

-requiem for daniela-

Voy camino a la playa, el auto va atochado de gente, hacerlo en el auto resulta bastante incómodo, con el ajetreo y movimiento del móvil -gracias a los baches del camino- me falta concentración, sin considerar el pedazo de cuero que separa mis dientes... ¡auch! (otro bache en la vía me hace perder el control) el pinchazo fue erróneo, muy abajo, no toqué ninguna vena.

Desearía que el auto se detuviera, toda esta gente, gente desconocida, gente que no deja de acosarme con la mirada diciendo, sin emitir palabra, sus malditos pensamientos, -novato- susurros de pensamientos ajenos.

¡No lo soy!, sólo que prefiero la privacidad. Ahora observo el sector amoratado de mi brazo izquierdo, siento sangre correr desde las encias hasta llegar a mi lengua, ya fría por los efectos que conlleva ser como soy.

¡Lo necesito ahora!. Concéntrate, cuenta -pienso- uno, dos... ¡no no!, mejor no cuentes, no pienses; (cierra los ojos) cierro los ojos, (pierdete en una corriente más fuerte) me pierdo en una corriente más fuerte que yo... (ahora descansa) ahora descanso, mi cabeza recostada en la arena, el sol quema mi piel, ya insensible a ciertas cosas, lo sé sólo por el aroma que me llega por lo bajo. Despierto y es invierno.

(agonizando en verano).

2 comments:

CamilaBogó said...

Por un momento pensé que intentaba hacer otra cosa... Esto de sentarse con los reyes del doble sentido...

Каролина said...

Oye Daniela así tuve que buscar en las entradas antiguas tu blog, y así me gustaba tu blog pero ahora me gustó más. Y por la entrada hasta pense que te estabai inyectando heroina en un auto, pero después me dije, no Carolina, no.