(Corroboro: todos quieren comprarme un helado... menos la Carolina).
Quiero comer miel. Acostarme en el pasto y comer miel. Mojarme los pies con el charco de agua que riega la manguera, sentir el calor en el cuerpo. Leche congelada me viene a la cabeza, llena de hielo y color antinatural. El pasto está verde y no permanecerá. La piscina está lejos. No quiero nadar de espaldas y que me corrijan. Quiero estar así por mucho más tiempo. Quiero verte al fin comiendo un helado. Verte paralizado. Tengo una foto con el cielo perfecto, tengo una foto, un auto-retrato.
"Todas esas cosas que quiero hacer se alejan de mi lentamente, me abandonan como los pequeños malos pensamientos que ya no tengo. Los que me abandonaron en fila hace algún tiempo."
Las veo marchar, tocan trompetas, están felices de abandonar. Me compré un mochila y vi una película. Vi una película hasta las tres de la mañana. Comencé a leer y me dieron las cinco y no tengo recuerdos de hoy hasta el temblor. Pensé que era un sueño. Que me afectó el mal dormir. Pero la voz de mi padre al despertar me decía temblor. ¿Sen-tís-te el tem-blor?