
Veo como robot la tele. Sus imágenes me llevan. Grito la canción que me sé de memoria, ahora, con más sentido. De la cabeza del cantante -noto- sale humo, me alucina esto y el hecho de todos esos puntitos de colores acompañados detrás de hermosos y estridentes acordes de guitarras, más las poleras vintage y el grito: Hey Freddy!!! y el público. Yo no quise estar ahí.