Ya me tranquilicé. Después del vómito todo simplemente funcionó mejor. Las lágrimas brillaron más y mi boca era aún más roja. Y resultó ser que de negro me veía bien, cuando choqué —otra vez— con el tipo-rubio me veía bien y cuando él se rió y yo me reí. Aunque deseé haber estado sin lentes, recordé que la primera vez también los llevaba puestos. Fue una escena vintage.
4 comments:
no te heches a morir por alguien que no vale la pena, puede que te siga importando mucho, pero el no lo es todo...
renueva tu pensamiento no sigas con el mismo pensamiento algo "antiguo"
no quiero que te enojes solo date cuenta
Nadie es nadie, tú no eres nadie.
¿"nadie", dónde están las comas?
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