Hace como diez días no te conocía.

Wednesday

Cuando aquél

Cuando aquél tipo tiró mi mano, vi pasar el auto rojo frente a mis ojos y no escuchar nada desde el centro. No pensé, no volteé a mirar de quién se trataba. Cuando por fin me compuse de la caída, del desequilibro -mental, a veces-, ya no quedaba nadie. La redondela inicial se esfumaba sin yo darme cuenta. "No me grabé las caras de los tipos", que decepción.

La calle fría y calmada era para mí y no noté de inmediato que llevaba ya tiempo en aquella posición: agarrada de su mano, evitando que me la quiten. No quería soltar a lo que fuese que me agarró desprevenida. Observaba mi calle desde la perspectiva nueva que es estar de rodillas entre el pavimento y la cuneta mientras las gotitas casi inexistentes hacían la escena aún más irreal.

No comments: