¿Y tu, cómo me encontraste? Que importa si quise hablarte. Sólo fotografié el momento y resultaste estar ahí. Dormir ahí. Morir ahí: plano, inmóvil.
No resultó nada. Y no me decepcioné tampoco.
La inocencia se perdió con los ríos de lágrimas revueltas en el piso. La inocencia se perdió en los últimos sueños de Daniela. La inocencia incineró la capacidad de audiencia. La inocencia extrañé en medio del supermercado.
No comments:
Post a Comment