Quiero dormir muy bien, tan bien que no den ganas de despertar. Encerrada en un mundo onírico, dormiría. No soñaría nada pues no tengo nada que soñar. Quisiera no despertar a veces, porque siento que abro mis ojos y desarreglo todo. Al estar despierta puedo hablar y pensar y lo que estoy hablando y pensando ahora no es de lo mejor. Estoy arruinando lo bello que tengo, me da miedo seguir perdiendo así. Me da miedo extrañar demasiado. Entonces preferiría dormir y no sentir nada, ojalá no despertar en días y así limpiar mi cabeza, y los ojos ya no estarían arenosos o con lágrimas en el borde. Porque sé que quiero estar contigo escribo todo esto, no quiero seguir malgastando lo que tengo, ensuciándolo con dolor y celos.
Lo mejor de todo sería soñar contigo, pues cuando lo hago estoy en paz.
No quiero pedir perdón a nadie por aquí. Quisiera poder mirarte a los ojos y decirte todo lo que siento, todo lo que anhelo también. Sé que tu sabes la mitad de las cosas que escribo. Sé que te interesa lo que siento y lo que no. Quiero verte y perdonarme, quiero verte y sonreír.
1 comment:
Entonces lo sueños pueden convertirse en la utopía esperada, pero de igual manera existe una franja que puede transformarlo en una distopía. ¿Estas segura que quieres convertirte en la nueva bella durmiente?
Post a Comment