Y la niña confundida luego de leer no es capaz de recordar, de sentir que era lo que quería de esas palabras, cual era su felicidad encontrada o escondida entre páginas ¿Es que ya no se siente así? ¿y hace cuanto fue esto? No puede recordar ¿un año? ¿dos? Y ese libro en el cual encontró todas sus respuestas estaba quemado. Ya no significó lo mismo. Piensa nunca debió abrirlo pues lo desconoce y no quiere hacerlo, siente que se autoengaña negando sus significados.
No logro entender como tus palabras ya no me satisfacen como lo hicieron en la librería al momento de encontrarte. Es doloroso, pues en un momento de mi vida fuiste mi guía y ahora no rescato nada de ti, ni de las yeguas ni colchones ni letras de canciones separadas de sus estrofas.
Pensé que si te leía de nuevo, de nuevo volvería a ser esa chica atormentada por amores, por hombres imaginarios que venían a verla de noche y la espantaban. Creí que leyéndote volvería a ser la misma, la que fui y la que logró salir desde ti.
En un momento llegué a leerte a diario y a descubrir cada vez las cosas que nos unían y me aterra pensar que tal vez ni tu ni otras autoras puedan representarme ahora. O que cualquier libro que tome no me signifiqué lo que terminé creyendo que significaban luego de leer sus páginas por última vez hace años. Cuando estaba mal. Cuando no me comprendía mucho mejor que ahora y escribía entre lágrimas y odios internos. Y no es que ahora quiera sufrir, es más un no-reconocerme en nada.
Tendré que buscar más libros y dejar de pensar en aquellos.
(No los quiero volver a tocar.-)
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