Hace como diez días no te conocía.

Friday

Papeles de antes

Y sigo aquí pegada desde que te fuiste. Y pienso en escribir y recuerdo cuando lo hacía constante y los tantos cuadernos que eran mi vida.

Uno de estos días vi una de mis libretas posando envuelta en celofán en una vitrina de Irarrázaval. Me dieron ganas de comprarla hasta que recordé que tengo una que aún no se llena. No sé si me da pena o algo por el estilo pero no quiero terminar de percibirla. Me la regalaron el 2008 y realmente no se nota que ha pasado tanto tiempo dentro de ella. Ahí se concentran la mayoría de las entradas de tercero, con los miedo y los amores viajero y todo eso.

Luego adopté al famoso cuaderno morado, quien moriría catastróficamente separado de su forro de cartón. Partido en dos me mira desde algún rincón de mi habitación llena de papales.

Para esta navidad llegó la libretita roja, fue el peor de todos los intentos. La idolatré tanto que no fui capaz de seguirla rayando, de persistir escribir cosas que no sentía, de no maltratarla o dañarla con mis palabras, que del todo no son tristes, por que este año no ha sido en absoluto una tristeza general. Han sido penas pasajeras, inútiles para escribir a diario y rellenar un blog como el mío.

Aunque no lo quiera las horas pasan y yo te espero. Suena tonto, frustrante pero siempre trato de hacerlo y no puedo escribir bien desde que comenzó todo esto. Y los ahogos no son como antes. Ya no me quiero morir.

1 comment:

CamilaBogó said...

Recuerdo la libreta que te di. Cuando vuelva a Stgo debemos vernos. Aún me la debes.